El Comité de Empresa de Óbolo, que presta el servicio de Ayuda a Domicilio gracias a una licitación firmada con el Ayuntamiento de Palma del Río y pagada a través de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, encabezada por UGT Servicios Públicos Córdoba, llevó a cabo hoy una marcha y concentración en el municipio denunciando:
Contratos con más horas de las que se trabajan, para pagar menos de lo que corresponde.
Jornadas partidas sin reconocimiento del tiempo intermedio.
Fallos constantes en las nóminas. Cada mes hay errores, retrasos, diferencias. ¿Así se paga un trabajo esencial?
Trabajadoras que no reciben ni la copia básica del contrato.
Inseguridad e indefensión total.
Exigencias de disponibilidad inmediata, sin avisos ni compensación.
Si un festivo cae en nuestro día libre, lo perdemos. Vulneración total de nuestros derechos.
No se entregan uniformes ni EPIs adecuados.
Envían dos auxiliares al mismo domicilio… o a veces, directamente, no mandan a nadie.
Hay usuarios que me dicen: ‘No ha venido nadie en dos sábados seguidos’. Cuando les pregunto ¿has llamado a coordinadora para decir que no ha venido nadie?, me responden que sí, pero que desde la empresa les han dicho que ha sido una equivocación ¿Y si fuera tu madre o tu padre?
Y exigiendo:
El cumplimiento inmediato del convenio colectivo.
Respeto íntegro a nuestros derechos laborales.
Condiciones de trabajo dignas, estables y seguras.
Las trabajadoras de #AyudaADomicilio de #Córdoba están cansadas de los continuos incumplimientos de los convenios colectivos en la provincia, cansadas de trabajar sin poner excusas, de dar lo mejor de sí para las personas usuarias que atienden sin que las empresas ni la Administración (Junta de Andalucía y ayuntamientos) asuman su responsabilidad en que las normas se cumplan, en que las aportaciones públicas a un servicio tan necesario vayan destinadas a sus verdaderos objetivos y no al lucro de empresas privadas que ven un negocio en donde debe haber, ante todo, vocación de servicio público, como cada día lo demuestran sus trabajadoras.
¡Basta ya!